«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo»
Si a Pedro Dios le había inspirado que Jesús era el Mesías, ahora dejándose inspirar por sí mismo, le va a tratar de trazar el
camino de su ser Mesías. Pedro tendrá que aprender que ser discípulo de Jesús es seguir la experiencia de Jeremías, siempre atento
a la palabra del Señor que le convierte. Por eso Jesús le dice: «Detrás de mí, Satanás», pues él fue tentado en el desierto para
usar su ser mesías en clave de poder, y es tentado ahora por su discípulo principal, por la piedra sobre la que quiere edificar su
Iglesia. Busquemos cada día la misericordia de Dios, y presentemos nuestras vidas como ofrenda agradable a Dios, renovando nuestro
corazón y nuestra mente con su palabra.
📖 Liturgia y comentario